Creatina y salud cerebral: más allá del músculo, un suplemento para la mente

Creatina y salud cerebral
La creatina ha sido el suplemento estrella del mundo del fitness y el culturismo, asociada casi exclusivamente con la construcción muscular y el rendimiento deportivo. Sin embargo, la ciencia moderna está revelando una faceta completamente nueva y fascinante de este compuesto: su profundo impacto en la salud cerebral, la función cognitiva y el bienestar mental.

Imagina un suplemento que no solo te ayuda a levantar más peso en el gimnasio, sino que también mejora tu memoria, aumenta tu capacidad de concentración, reduce la fatiga mental y podría incluso aliviar síntomas de depresión. Esto no es ciencia ficción, es creatina. Y la investigación científica de los últimos años está demostrando que sus beneficios para el cerebro podrían ser tan importantes, o incluso más, que sus efectos en los músculos.

El cerebro: un órgano hambriento de energía

Para entender por qué la creatina es tan importante para el cerebro, primero debemos comprender las enormes demandas energéticas de este órgano. Aunque el cerebro representa apenas el 2% del peso corporal total, consume aproximadamente el 20% de toda la energía que producimos. Es, literalmente, el órgano más voraz de nuestro cuerpo en términos energéticos.

Las neuronas, las células que conforman el cerebro, necesitan un suministro constante y abundante de energía para funcionar correctamente. Esta energía proviene del ATP, la molécula universal de energía celular. Cuando realizamos tareas mentales complejas, cuando necesitamos concentrarnos intensamente, cuando estamos bajo estrés o cuando nuestro cerebro se enfrenta a situaciones desafiantes, la demanda de ATP se dispara.

Aquí es donde la creatina entra en juego. Al igual que en los músculos, la creatina en el cerebro se almacena en forma de fosfocreatina, actuando como una reserva inmediata de energía. Cuando el cerebro necesita regenerar ATP rápidamente, la fosfocreatina dona su grupo fosfato al ADP para convertirlo nuevamente en ATP. Este proceso es órdenes de magnitud más rápido y eficiente que generar nuevo ATP a partir de glucosa.

En otras palabras, la creatina funciona como un banco de energía de reserva para tu cerebro, permitiéndole mantener un rendimiento óptimo incluso en situaciones de alta demanda cognitiva.

La creatina aumenta los niveles cerebrales: evidencia científica

Una de las preguntas fundamentales que la ciencia necesitaba responder era: ¿realmente la creatina que tomamos como suplemento llega al cerebro y aumenta sus reservas? La respuesta, respaldada por múltiples estudios con espectroscopia de resonancia magnética, es un rotundo sí.

Las investigaciones demuestran que la suplementación con creatina puede aumentar las concentraciones cerebrales de creatina y fosfocreatina alrededor del 10% en condiciones normales. Con una fase de carga de aproximadamente 20 gramos diarios durante 5-7 días, estos incrementos pueden alcanzar entre 15% y 20%.

Aunque estos porcentajes pueden parecer modestos en comparación con los aumentos observados en el músculo esquelético, incluso incrementos pequeños en las reservas de energía cerebral pueden traducirse en mejoras significativas en el rendimiento cognitivo, especialmente en situaciones de alta demanda mental o estrés.

Los estudios confirman que 9 de cada 12 investigaciones recientes han demostrado que la suplementación con creatina aumenta efectivamente la creatina cerebral, sentando las bases científicas para explorar sus aplicaciones en la salud mental y cognitiva.

Mejora de la función cognitiva: memoria, atención y velocidad de procesamiento

La evidencia científica sobre los efectos cognitivos de la creatina es cada vez más sólida. Un metaanálisis publicado en 2024 que incluyó 16 ensayos clínicos controlados aleatorizados con 492 participantes encontró efectos positivos significativos de la suplementación con creatina en varios dominios cognitivos clave.

Memoria

Los resultados más consistentes se han observado en la mejora de la memoria. El metaanálisis demostró efectos beneficiosos significativos en la memoria, con un tamaño del efecto de 0.30, considerado pequeño a moderado pero clínicamente relevante. Las mejoras fueron especialmente pronunciadas en adultos mayores, con edades entre 66 y 76 años, en comparación con individuos más jóvenes.

Un estudio emblemático realizado en la Universidad de Sydney con vegetarianos encontró mejoras del 50% en pruebas de memoria de trabajo tras la suplementación con creatina. Estas mejoras tan notables probablemente se deben a que los vegetarianos parten de niveles basales de creatina significativamente más bajos.

Atención y tiempo de reacción

La creatina también mostró efectos positivos en el tiempo de atención y la velocidad de procesamiento de la información. En un estudio reciente, la suplementación con clorhidrato de creatina mejoró el tiempo de reacción en un 6.6%, comparado con solo 1.2% en el grupo placebo, y aumentó los niveles de creatina en el lóbulo frontal del cerebro en un 16.4%.

Inteligencia y razonamiento

Una revisión sistemática que recopiló seis estudios con 281 sujetos manifestó que la suplementación con creatina en personas sanas puede mejorar la memoria a corto plazo, la inteligencia y el razonamiento. En vegetarianos, las mejoras en los puntajes de pruebas de inteligencia alcanzaron el 20%.

Es importante destacar que los efectos parecen ser más pronunciados en ciertas poblaciones: adultos mayores, vegetarianos y veganos, personas bajo estrés o privación de sueño, y aquellos con deficiencias nutricionales. En adultos jóvenes sanos sin estrés particular, los efectos pueden ser más sutiles, aunque no por ello inexistentes.

Creatina bajo estrés: cuando más la necesitas

Uno de los hallazgos más relevantes de la investigación reciente es que la creatina parece ser especialmente efectiva en situaciones de estrés cognitivo, cuando el cerebro está bajo presión y sus reservas de energía se agotan más rápidamente.

Privación de sueño

Un ensayo clínico revolucionario publicado en 2024 en la revista Scientific Reports investigó los efectos de una única dosis alta de creatina en personas sometidas a 21 horas de privación de sueño. Los resultados fueron impresionantes: la creatina mejoró significativamente el rendimiento cognitivo y la velocidad de procesamiento de la información.

El efecto comenzó a observarse tres horas después de tomar la creatina, alcanzó su punto máximo a las cuatro horas y duró hasta nueve horas. Esta evidencia sugiere que la creatina puede ser una intervención efectiva para mitigar el impacto negativo de la falta de sueño en el rendimiento cognitivo, algo especialmente relevante para trabajadores a turnos, estudiantes en períodos de exámenes o profesionales con alta demanda cognitiva.

Ejercicio intenso y fatiga física

Los estudios demuestran que la creatina puede mantener o mejorar las medidas de cognición durante y después del ejercicio exhaustivo. Cuando el cuerpo está fatigado físicamente, el cerebro también sufre, pero la creatina ayuda a mantener la función cognitiva incluso en estas condiciones desafiantes.

Hipoxia y privación de oxígeno

La investigación ha demostrado que la suplementación con creatina aumenta la creatina cerebral y atenúa la interrupción del procesamiento cognitivo en humanos expuestos a privación de oxígeno. Esto tiene implicaciones potenciales para personas que trabajan o viven en altitudes elevadas, o para atletas que entrenan en condiciones de hipoxia.

Fatiga mental crónica

Para quienes experimentan fatiga mental prolongada debido al estrés laboral, responsabilidades familiares o situaciones de vida desafiantes, la creatina puede ayudar a mantener la claridad mental y reducir la sensación de agotamiento cognitivo.

Neuroprotección: protección ante lesiones cerebrales

Más allá de mejorar el rendimiento cognitivo en personas sanas, la creatina está mostrando un potencial prometedor como agente neuroprotector, especialmente en el contexto de lesiones cerebrales traumáticas leves, comúnmente conocidas como conmociones cerebrales.

Lesión cerebral traumática

Después de una conmoción cerebral, el cerebro experimenta una serie de cambios adversos: aumento dramático en la demanda de energía, flujo sanguíneo reducido, hipoxia y disminución de la creatina cerebral. Estos cambios en el metabolismo energético pueden persistir durante semanas o incluso años, contribuyendo a síntomas persistentes como dolores de cabeza, mareos, problemas de memoria y dificultades de concentración.

En estudios con animales, la suplementación con creatina redujo el daño cerebral inducido por una lesión cerebral traumática en un 50%. La creatina logró proporcionar protección en el tejido cortical cerebral y en la disfunción sináptica, atribuido al mantenimiento de la bioenergética mitocondrial.

En un estudio piloto realizado en 39 niños con traumatismos craneoencefálicos cerrados, la administración de creatina mostró resultados prometedores para mejorar los síntomas posteriores a la lesión, incluyendo disminución del dolor de cabeza postraumático, mareos y fatiga. Los niños que recibieron suplementos de creatina mostraron mejoras en la cognición, la comunicación, el cuidado personal, la personalidad y el comportamiento.

Deportes de contacto

Para atletas que practican deportes de contacto como fútbol americano, rugby, artes marciales mixtas o boxeo, donde las conmociones cerebrales son una realidad preocupante, la creatina podría ofrecer cierta protección. En un estudio con jugadores retirados de la NFL que informaron síntomas cognitivos y conductuales, la exposición a impactos repetitivos en la cabeza se relacionó con una disminución de la creatina cerebral más adelante en la vida.

Aunque la investigación aún está en desarrollo, los datos sugieren que la suplementación con creatina podría mejorar aspectos de la conmoción como la entrada de calcio, el daño nervioso, la disfunción mitocondrial, el estrés oxidativo y la inflamación.

Creatina y depresión: una nueva esperanza

Quizás uno de los hallazgos más emocionantes y con mayor potencial clínico es el papel emergente de la creatina en el tratamiento de la depresión. La investigación preliminar sugiere que este suplemento, seguro y ampliamente disponible, podría ser un complemento valioso a los tratamientos convencionales para la depresión.

El vínculo entre energía cerebral y depresión

Investigaciones en neuroimagen, genética y estudios animales sugieren que las interrupciones en la producción, almacenamiento y utilización de energía cerebral están implicadas en la aparición y mantenimiento de la depresión. Existe una asociación negativa entre la gravedad de la depresión y el contenido de fosfocreatina neuronal en pacientes con trastornos del estado de ánimo.

La teoría es que al mejorar el suministro de energía en regiones del cerebro relacionadas con la regulación emocional, la creatina podría ayudar a aliviar los síntomas depresivos. Además, niveles más altos de creatina se correlacionan con mayores niveles de serotonina y dopamina, los neurotransmisores responsables de la sensación de felicidad y satisfacción.

Estudios clínicos prometedores

Un estudio de prueba de concepto realizado en mujeres con trastorno depresivo mayor encontró que añadir 5 gramos diarios de creatina al tratamiento con escitalopram (un antidepresivo ISRS) ayudó a aliviar los síntomas depresivos de manera más rápida y efectiva que con el medicamento solo.

Más recientemente, un ensayo clínico aleatorizado liderado por Riccardo De Giorgi de la Universidad de Oxford, publicado en enero de 2025 en European Neuropsychopharmacology, reclutó a 100 personas con depresión de leve a severa. Los participantes fueron divididos en dos grupos: uno recibió creatina diaria y asistió a sesiones de terapia cognitivo-conductual cada dos semanas durante ocho semanas; el otro recibió placebo con la misma terapia.

Los resultados fueron notables. Al final del estudio, aquellos que tomaron creatina redujeron significativamente su puntaje en la evaluación de síntomas depresivos, con un promedio final de 5.8 (considerado depresión leve o remisión). En contraste, el grupo que tomó placebo obtuvo un puntaje promedio de 11.9, indicando depresión moderada.

La diferencia de más de 6 puntos en la escala PHQ-9 es considerada clínicamente muy relevante. Como afirmó Brent Kious, investigador de la Universidad de Utah: “Ese es, de hecho, un efecto muy, muy grande de la creatina”. La mejora en el bienestar era lo suficientemente significativa como para que los pacientes la percibieran claramente.

Mecanismos de acción

La investigación en animales ha reforzado la teoría de que la creatina ayuda a combatir la depresión mejorando la producción y función de los neurotransmisores. Cuando los científicos bloquearon la producción de serotonina en modelos animales, los efectos antidepresivos de la creatina desaparecieron, sugiriendo que la creatina actúa, al menos en parte, a través de la mejora de la función serotoninérgica.

Además, la creatina puede reducir el estrés oxidativo y nitrosativo en el cerebro, factores que se han relacionado con la depresión. Al mejorar el almacenamiento y disponibilidad de energía cerebral, la creatina podría ayudar a restaurar la homeostasis energética y neuronal alterada en la depresión.

¿Funciona igual para todos?

Es importante destacar que en el estudio de Oxford, los participantes con síntomas más graves al inicio mostraron una reducción menor tras el tratamiento. Esto sugiere que la creatina podría ser más efectiva en casos de depresión leve a moderada, o como complemento preventivo, que en depresiones severas. Aún así, los resultados son prometedores y justifican estudios más amplios.

Los datos también sugieren que las mujeres podrían beneficiarse especialmente de la creatina en el contexto de la depresión. Las mujeres tienen el doble de probabilidad de sufrir depresión que los hombres, especialmente durante momentos de fluctuaciones hormonales como el síndrome premenstrual, el posparto y la menopausia. La evidencia preclínica y clínica indica efectos positivos de la suplementación con creatina en el estado de ánimo y la cognición, posiblemente al restaurar los niveles de energía cerebral.

Poblaciones que más se benefician

Adultos mayores

Los niveles de creatina cerebral tienden a disminuir con la edad, y el envejecimiento puede contribuir a una depleción de los niveles de creatina y fosfocreatina del cerebro. Los adultos mayores requieren una resíntesis de ATP más eficiente para optimizar los procesos cognitivos en comparación con sujetos jóvenes, por lo que la ingesta de creatina tiene efectos mucho más marcados en esta población.

Un estudio piloto realizado en 26 personas de edad avanzada indicó mejoras cognitivas después de 16 semanas de entrenamiento de fuerza combinado con 5 gramos diarios de creatina. Otro estudio en personas mayores observó cómo ingestas de 20 gramos al día repartidos en 4 dosis durante 2 semanas resultaron en una mejora significativa en el rendimiento cognitivo.

Vegetarianos y veganos

Las personas vegetarianas y veganas tienen niveles basales de creatina significativamente más bajos debido a la ausencia de carne en su dieta, que es la principal fuente dietética natural de creatina. Los estudios han mostrado en ellos mejoras del 20-50% en pruebas de memoria e inteligencia tras la suplementación.

Para esta población, la suplementación con creatina no es solo beneficiosa, sino prácticamente esencial si buscan optimizar su función cognitiva y rendimiento mental. La dosis recomendada de 3-5 gramos diarios es especialmente importante para quienes no consumen productos de origen animal.

Personas bajo estrés crónico

Profesionales con alta demanda cognitiva, estudiantes en períodos de exámenes intensos, trabajadores a turnos, personas que cuidan de familiares enfermos o cualquiera que experimente estrés mental prolongado puede beneficiarse de la suplementación con creatina para mantener la función cognitiva óptima.

Atletas de deportes de contacto

Como se mencionó anteriormente, deportistas que practican actividades con riesgo de conmociones cerebrales podrían obtener beneficios neuroprotectores de la creatina, tanto en términos preventivos como en la recuperación post-lesión.

Cómo optimizar la creatina para la salud cerebral

Tipo de creatina

La creatina monohidrato es la forma más estudiada, efectiva, segura y económica. Todos los estudios revisados sobre función cerebral y depresión utilizaron creatina monohidrato. Se recomienda buscar productos con sellos de calidad como Creapure o productos certificados que garanticen pureza.

Dosis recomendadas

Para optimizar la función cerebral, las dosis recomendadas son:

  • Dosis de mantenimiento estándar: 5 gramos diarios de forma continua. Esta dosis ha mostrado ser efectiva en la mayoría de los estudios sobre función cognitiva y depresión.
  • Dosis ajustada al peso: Entre 0.07 y 0.1 gramos por kilogramo de peso corporal al día. Para una persona de 70 kg, esto equivale a 5-7 gramos diarios.
  • Fase de carga opcional: Algunos protocolos sugieren tomar 20 gramos diarios repartidos en 4 dosis de 5 gramos durante 5-7 días para acelerar la saturación de las reservas cerebrales, seguido por la dosis de mantenimiento de 5-10 gramos diarios. Sin embargo, esto no es estrictamente necesario; una dosis constante de 5 gramos diarios logrará el mismo efecto en unas pocas semanas.
  • Para situaciones de estrés agudo: En el estudio de privación de sueño, se utilizó una dosis única alta de 0.35 g/kg (aproximadamente 24.5 gramos para una persona de 70 kg) con efectos observables durante hasta 9 horas.

Cuándo tomarla

Para beneficios cognitivos, la consistencia es más importante que el momento exacto. Puedes tomar creatina en cualquier momento del día que sea conveniente para ti. Algunas opciones:

  • Con el desayuno, mezclada con yogur, avena o un batido
  • Post-entrenamiento, en tu batido de proteínas
  • Antes de dormir, especialmente si buscas beneficios en la recuperación cognitiva nocturna
  • Simplemente disuelta en agua a cualquier hora del día

Lo más importante es tomarla todos los días de forma consistente para mantener niveles cerebrales óptimos de creatina y fosfocreatina.

Combinaciones sinérgicas

Aunque la creatina es efectiva por sí sola, puede potenciarse combinándola con:

  • Carbohidratos o proteína: Mejora ligeramente su absorción
  • Ejercicio regular: El ejercicio por sí mismo mejora la función cognitiva, y la combinación con creatina puede tener efectos sinérgicos
  • Sueño adecuado: La creatina no sustituye al sueño, pero puede ayudar a mitigar sus efectos cuando este es insuficiente
  • Terapia psicológica: Como muestran los estudios recientes, la creatina puede potenciar los efectos de la terapia cognitivo-conductual en la depresión

Seguridad y efectos secundarios

La creatina monohidrato tiene un perfil de seguridad extremadamente robusto, respaldado por décadas de investigación. No hay absolutamente ningún dato que respalde efectos secundarios negativos graves de la creatina en adultos sanos.

Efectos secundarios comunes (y leves)

  • Molestias gastrointestinales: Algunas personas pueden experimentar náuseas, diarrea o malestar estomacal, especialmente con dosis altas o si se toma en ayunas. Solución: tomar con alimentos y dividir la dosis.
  • Ligero aumento de peso inicial: 0.5-1.5 kg debido a retención de agua intramuscular (beneficiosa, no grasa ni hinchazón).

Contraindicaciones

La creatina no está recomendada en casos de:

  • Enfermedad renal preexistente diagnosticada
  • Enfermedad hepática avanzada
  • Trastorno bipolar (precaución, consultar con médico, ya que podría en teoría desencadenar episodios maníacos, aunque la evidencia es limitada)

Precauciones especiales

Durante el embarazo y la lactancia, aunque la investigación preliminar es prometedora, aún no hay suficiente evidencia para recomendar su uso de forma generalizada. Consulta con tu médico si estás embarazada o en período de lactancia.

Si estás tomando medicación antidepresiva, informa a tu médico antes de comenzar con creatina, aunque los estudios sugieren que la combinación es segura y potencialmente beneficiosa.

Mitos comunes sobre la creatina cerebral

Mito 1: “La creatina solo funciona para los músculos”

Falso. Como hemos visto, el cerebro almacena creatina y depende de ella para su funcionamiento óptimo. La investigación demuestra claramente que la suplementación aumenta los niveles cerebrales y mejora múltiples aspectos de la función cognitiva.

Mito 2: “Si no hago ejercicio, la creatina no sirve de nada”

Falso. Los beneficios cognitivos de la creatina son independientes del ejercicio físico. Personas sedentarias, estudiantes, profesionales y adultos mayores pueden beneficiarse de la creatina sin necesidad de entrenar en el gimnasio.

Mito 3: “La creatina es un estimulante como la cafeína”

Falso. La creatina no es un estimulante y no proporciona un “subidón” inmediato de energía como la cafeína. En cambio, optimiza la producción de energía celular a largo plazo, mejorando la capacidad energética sostenida del cerebro.

Mito 4: “Necesito dosis muy altas para beneficios cerebrales”

Falso. Dosis de tan solo 5 gramos diarios han mostrado ser efectivas para mejorar la función cognitiva y los síntomas depresivos en múltiples estudios. No se requieren dosis superiores a 10 gramos para la mayoría de las personas.

El futuro de la creatina en neurociencias

La investigación sobre creatina y salud cerebral está en pleno auge. Áreas de investigación futura incluyen:

  • Enfermedades neurodegenerativas: Aunque los resultados hasta ahora han sido mixtos en enfermedades como Alzheimer, Parkinson y esclerosis múltiple, la investigación continúa explorando dosis, formulaciones y combinaciones óptimas.
  • Prevención del deterioro cognitivo: Estudios a largo plazo para determinar si la suplementación crónica con creatina puede ayudar a prevenir o retrasar el deterioro cognitivo relacionado con la edad.
  • Trastornos del espectro autista: Algunos estudios preliminares sugieren beneficios potenciales, pero se necesita más investigación.
  • Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH): Dado el papel de la creatina en el metabolismo energético cerebral, podría tener aplicaciones en TDAH.
  • Prevención y tratamiento de conmociones cerebrales: Protocolos de suplementación preventiva para atletas de alto riesgo y estrategias post-lesión.
  • Dosificación óptima para el cerebro: Determinar si las dosis para beneficios cerebrales difieren de las utilizadas para beneficios musculares.

Conclusión

La creatina está experimentando una transformación de identidad. De ser conocida exclusivamente como el suplemento de los culturistas, está emergiendo como una herramienta poderosa y versátil para la salud cerebral, respaldada por evidencia científica sólida y creciente.

Los beneficios son claros y múltiples: mejora de la memoria y la función cognitiva, especialmente en adultos mayores y vegetarianos; mantenimiento del rendimiento mental en situaciones de estrés, fatiga o privación de sueño; potencial neuroprotector ante lesiones cerebrales; y prometedores efectos antidepresivos cuando se combina con terapia psicológica o farmacológica.

Con un perfil de seguridad excepcional, bajo costo y amplia disponibilidad, la creatina monohidrato representa una intervención de bajo riesgo y alto potencial para optimizar la bioenergética cerebral y proteger la salud mental.

Como afirma el investigador Richard Kreider: “No hay absolutamente ningún dato que respalde ningún efecto secundario negativo reportado anecdóticamente sobre la creatina. Es segura e importante para mucho más que solo el músculo”.

Si bien la creatina no es una solución mágica ni sustituye hábitos saludables fundamentales como el sueño adecuado, una dieta equilibrada, el ejercicio regular y el cuidado de la salud mental, sí puede ser un complemento valioso para apoyar tu cerebro en todas las etapas de la vida.

Para quienes buscan optimizar su rendimiento cognitivo, proteger su salud cerebral a largo plazo o complementar tratamientos para la depresión, la creatina merece seriamente ser considerada. No solo como el suplemento que ayuda a tus músculos, sino como el suplemento que también cuida de tu mente.

La próxima vez que pienses en creatina, no pienses solo en el gimnasio. Piensa en tu cerebro, tu memoria, tu concentración, tu bienestar mental. Porque la ciencia está demostrando que, más allá del músculo, la creatina es verdaderamente un suplemento para tu mente.

 

Especialista en Nutrición Deportiva

Alejandro Moreno es especialista en Nutrición Deportiva y Ciencias del Ejercicio

Su trabajo se centra en interpretar estudios científicos y guías técnicas para convertirlos en contenidos claros, responsables y comprensibles para personas activas que buscan mejorar
su salud y desempeño físico de forma informada

¿Vives en Mosquera, Funza, Faca o Madrid?

¡Tenemos pago contraentrega solo para tu zona! Escríbenos por WhatsApp para ordenar ahora.